Tarjetas de crédito en tiempos de crisis: pros y contras

Las Tarjetas de Crédito (TDC) son una herramienta financiera que te permite hacer compras y pagar después. La idea básica es que compres en el momento que tu elijas y pagues en una fecha establecida todos los meses.

Tarjetas de crédito en tiempos de crisis: pros y contras

Siempre que compres lo que puedes pagar, todo funcionará bien pero, ¿qué pasa en las épocas de crisis?
Seguramente empiezan las dudas sobre lo que conviene más, ¿usar o no usar la tarjeta? Como todo producto financiero tienen sus ventajas y desventajas. Aquí te mencionamos los pros y los contras de utilizar tu tarjeta durante una crisis, para que elijas lo que te parezca más conveniente.

Pros de usar la tarjeta de crédito en crisis

La TDC te permite adquirir aquello que necesitas, cuando lo necesitas y pagar después. El pago por el producto o servicio que adquiriste se cobrará entre 20 y 50 días después de la compra. Eso te da tiempo para usarlo, obtener ganancias y, posteriormente, pagarlo. Si la compra fue algo útil para tu negocio recuperarás la inversión incluso antes que se te cobre.

También está la posibilidad de pagar a plazos. Ya sea con o sin intereses, dividir el costo total en varios pagos mensuales aligera la carga. Así, si se trata de un gasto fuerte, para el que tendrías que ahorrar por varios meses, tienes la posibilidad de adquirirlo, ponerlo a trabajar para que te de ganancias y pagarlo poco a poco, sin limitar otros gastos importantes.

Las promociones son otra razón para usar la TDC en una época difícil. Si se trata de una compra importante para que tu negocio siga funcionando tendrás que hacer de cualquier forma. Si, adicionalmente recibes puntos extra para el programa de recompensas, bonificaciones de algunos meses de pago o algún beneficio adicional, estarás ganando un extra que bien puedes reinvertir después.

Los momentos de crisis complican hacer cualquier gasto, aunque este sea indispensable. Aquí se vuelve útil el contar con una tarjeta de crédito. Si tu negocio requiere urgentemente una reparación, se acabó algún insumo importante o los ingresos no están siendo suficientes en este momento para cubrir algún gasto como la renta del local, el pago de servicios o la nómina, Pagaloop y tu TDC te ayudarán a cubrirlo mientras tu negocio sigue funcionando y produciendo ganancias; si lo detuvieras las pérdidas podrían ser irreparables.

Cuándo no usar la tarjeta

Las TDCs también incluyen riesgos. Si se usan de manera irresponsable solucionarán un problema momentáneo y traerán otros mayores a largo plazo. Es importante controlar los cargos que haces con ella para evitar adquirir un problema financiero en una época que ya está siendo difícil.

Gastar más de lo que puedes pagar siempre es un riesgo. El no pagar inmediatamente permite que te olvides de tus obligaciones de pago y sigas haciendo cargos sin control. Evita caer en esta situación. Todo crédito debe pagarse y si no estás en condiciones de cumplir es mejor no usar la tarjeta.

Si te retrasas en los pagos se generan intereses. La tarjeta puede ayudarte a realizar un pago en el momento preciso pero si dejas que se acumulen intereses pagarás más al final. Si además de retrasar, dejas de pagar en algún momento la situación será peor porque comenzarás a recibir llamadas de cobranza para exigir el pago. También recibirás una mala nota en tu historial crediticio y así, la próxima vez que solicites un crédito tendrás menos posibilidades de recibirlo.

Usa tu tarjeta de crédito responsablemente. Paga con ella aquello que te genere un beneficio. Si el cargo que vas a hacer con ella te producirá ganancias adelante, paga con ella. Si en cambio, no tienes la seguridad de poder pagarlo a tiempo o no es indispensable es mejor dejarla guardada. Úsala a tu favor y recuerda que Pagaloop te ayudará a usarla para cubrir los gastos de tu negocio en todo momento, incluso aquellos que pareciera que sólo podrían cubrirse con efectivo.