¿Sin efectivo para pagar a los proveedores? Usa tu crédito

Tener un negocio es casi un deporte de alto riesgo: sin importar lo bueno de tu técnica siempre puede haber un imprevisto que complique todo. Una baja en las ventas, alzas en el costo de tus insumos, escasez de algún producto.

¿Sin efectivo para pagar a los proveedores? Usa tu crédito

Tener un negocio es casi un deporte de alto riesgo: sin importar lo bueno de tu técnica siempre puede haber un imprevisto que complique todo. Una baja en las ventas, alzas en el costo de tus insumos, escasez de algún producto. No todo está bajo tu control y lo importante es que tu negocio siga avanzando a pesar de los baches que aparezcan.

Algo común para las micro, pequeñas y medianas empresas, es enfrentar un momento crítico en que no hay dinero para pagar a los proveedores. Quizá el plan financiero fue muy optimista o fue un muy mal mes en ventas, pero si dejas de pagar a tus proveedores no habrá forma de seguir… menos de recuperar lo invertido.

Sí, el crédito te puede salvar ¡Aprovéchalo en tu negocio!

A veces un crédito hace la diferencia entre salir adelante y recuperar el terreno perdido o empezar a perderlo todo por la incapacidad de resolver una emergencia. Si fabricas sillas de madera y un mes no puedes pagar pequeños insumos quizá parezca que evitas un gasto menor, pero desde ese momento ya pierdes porque en algún momento afectará tu producción. Lo mismo pasa con un taquero que no alcanza a pagar las verduras para la salsa o una agencia de viajes que no logra pagar la publicidad para verano.

Un crédito incluye condiciones que pueden asustar a más de un emprendedor. Pagar intereses no es la opción más atractiva, pero es funcional. Los créditos incluyen cobros adicionales a la cantidad otorgada, pero si lo vemos a largo plazo, hay un respaldo.

Imaginemos que te faltan 5 mil pesos para cubrir el pago de todos los insumos para tu negocio, obtienes un crédito en donde después de sumar intereses, gastos administrativos y todos los cobros extra, queda una deuda final de 5,500 pesos. Parece mucho, pero con ese crédito tu negocio no se detuvo, generará ganancias y en vez de perderlo todo, sigues recibiendo ingresos.


El mejor crédito es el que ya tienes aprobado

Pedir un crédito al banco puede tardar algunos días, semanas e incluso meses dependiendo de la cantidad que pidas, tu historial crediticio y otros detalles que garanticen que tienes la capacidad para pagarlo.

Esperar ese tiempo podría comprometer a tu negocio, especialmente si se juntan los pagos y aún no puedes hacerles frente. Si tienes un proveedor comprensivo podría fiarte confiando en que pagues después, pero lo más probable es que no lo haga y te abastezca hasta que cubras el pago.

Pagaloop te permite hacer pagos para tu empresa con tu tarjeta de crédito personal. No es necesario hacer ningún trámite extra, cubrir el papeleo y confiar en que tus puntos en el historial crediticio jueguen a tu favor. El crédito ya está aprobado para tu tarjeta y puedes usarlo para cubrir los gastos de tu negocio.

Un crédito a tiempo ayudará a que tu negocio siga en marcha. Paga a tus proveedores a tiempo y mantén tu negocio funcionando. Las ventajas de seguir adelante con tu negocio son mucho mayores que los costos de pedir un crédito. Siempre que te mantengas al corriente en tus pagos, el costo final será el que se estableció desde el principio y verás que las ganancias superan por mucho a los costos que vienen junto con el crédito.

Un crédito es una forma práctica de resolver tus problemas financieros, pero no debes olvidar que trae consigo obligaciones. Al aceptarlo te comprometes a pagar en el tiempo establecido, si te retrasas recibirás sanciones como cobros adicionales. Bien manejado un crédito te ayudará a seguir adelante con tu negocio y verlo crecer, con un manejo inadecuado será una forma de agregar más piedras en el camino. Prueba Pagaloop, disfruta los beneficios y evita los problemas.