Emprender en tiempos de pandemia

En más de un año de pandemia por Covid-19 se pueden ver efectos en todas partes y las nuevas empresas no son la excepción. Negocios de todo tipo y tamaño han quebrado y la razón es muy simple: nadie está preparado para una pandemia. Si vas a emprender en tiempos de pandemia tienes que saber esto.

Emprender en tiempos de pandemia

Los negocios que quiebran y las empresas que se van

Muchos negocios nuevos desaparecieron rápido en cuanto se emitió la alerta por Covid-19. Como casi siempre aprendemos más de los errores que de los aciertos, comenzaremos por ahí.

Cuando emprendes un negocio, sobre todo sin mucha experiencia, se cometen errores básicos que inclusive quizá ya superaste en tu vida personal. Por ejemplo, tener un plan financiero.

Si eres empleado, dependes de un sueldo y organizas tus gastos en torno a tu salario. Gastando más de lo que recibes, tarde o temprano llegarás a la quiebra. Lo mismo pasa con un negocio. Antes de gastar en todo lo que te gustaría tener para hacer tu empresa más grande y atractiva, debes tener el dinero.

Un error común es gastar todo lo que se tenía ahorrado en los primeros meses del emprendimiento y esperar que las ganancias lleguen de inmediato: ¡Gran equivocación!

Todo negocio nuevo comenzará lento, así tengas la idea más innovadora y urgente del mercado. El cliente tarda en conocerte y ganar confianza.

Es muy común empezar con promociones para que más personas te conozcan: desde anuncios en espacios públicos, redes sociales, páginas especializadas, activaciones y eventos con música y animadores. Todo eso incluye gastos que no siempre generan retorno de inversión.

Cuando lanzas tu propio negocio hay gastos tentadores, pero si rebasan tus ingresos es mejor evitarlos. Las historias de los emprendedores que echaron la casa por la ventana al principio del 2020 y jamás vieron regresar su inversión, abundan. No querrás unirte al grupo de caídos.

Los emprendimientos exitosos, los negocios que siguen

Los negocios requieren un alto nivel de resistencia y creatividad. Si tus ahorros son limitados y los ingresos durante la pandemia han sido bajos, es momento de adaptarse o morir. Además de proteger tu inversión hay que buscar las formas de recuperarla.

Hace poco una amiga nuestra emprendió su cafetería con un concepto muy sofisticado y de nicho. La pandemia golpeó fuertemente los primeros meses de su negocio. Los ingresos no eran alentadores y la posibilidad de cerrar era inevitable. Su respuesta, como la de muchos emprendedores, fue adaptar el negocio a las condiciones más críticas. Imagínate lo peor, y para eso prepárate. Más allá de preveer y responder a la adversidad, hay que sentirse cómodo en la incertidumbre para seguir creando.

Ella optó por un menú más enfocado, accesible, promociones en días especiales, venta de productos que no serían básicos en una cafetería pero sí atractivos, entre otras medidas que fueron su solución. Y salió adelante.

Si tu cliente también tiene la cartera apretada, hay que adaptarse. No se trata de malbaratar tu trabajo, si buscas insumos de menor costo conseguirás un margen de ganancia razonable para seguir.

Además, en muchas ocasiones tus clientes aprecian otros productos y sugerencias, que si bien no son el foco de tu negocio, sí aportan bienestar a su experiencia de consumo.

Mientras mejor conozcas a tu cliente en apuros, mejor sabrás cómo maniobrar en las aguas turbulentas de una crisis. Si una persona se va satisfecha de tu negocio, lo recomendará con más efectividad que una gran y costosa campaña.

El reto de emprender en los peores momentos

Nadie espera que el mundo viva una crisis cuando por fin te lanzas a emprender, pero esperar tiempos mejores tampoco es garantía. Elabora un plan concreto y establece metas realistas. Luego sé flexible. Si no te alcanza el presupuesto para un arranque espectacular del negocio, ten paciencia.

Un crédito te ayuda a mantener a flote las necesidades básicas de tu negocio mientras las condiciones mejoran. Si apenas te alcanza para la nómina, el crédito te ayuda a equilibrar ese flujo junto con el pago de insumos o mobiliario.

Incluso, si los gastos básicos se están saliendo de control, siempre quedan opciones. Con Pagaloop puedes usar tu tarjeta de crédito personal para hacer los pagos relacionados con tu negocio; servicios como agua, luz, internet o la nómina son parte de los beneficios de este novedoso sistema.

Que tu negocio permanezca y empiece a dar ganancias es el primer paso, cuando eso ocurre, pagas tu crédito y luego podrás comenzar a reinvertir, pero eso es motivo de otro artículo.

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